Producción transparente

¿De dónde proceden los sujetadores de Anita?

Muy estimada clienta:

El traslado de los puestos de trabajo de la industria textil al extranjero y las condiciones de trabajo inaceptables que reinan en estos países han sido discutidos y criticados en numerosas ocasiones. Y no sin razón.

Una de las causas principales es que algunas de las grandes marcas, pero también grandes cadenas de venta al por menor ocupan y aprovechan capacidades de producción que se encuentran en manos ajenas. Por consiguiente, los contratantes casi no disponen de la posibilidad de influir sobre las condiciones laborales en los países de producción. La codicia y el ánimo de lucro de los contratantes, con el fin de ofrecer beneficios máximos a sus accionistas, y la elevada presión sobre los precios a la que se tienen que enfrentar los fabricantes impiden, en muchos de los casos, que se realicen inversiones necesarias para mejorar las precarias condiciones laborales.

Producción en nuestras propias plantas

La empresa ANITA, sin embargo, es una empresa 100% familiar que posee sus propias capacidades de producción; nuestras plantas de producción se dirigen siguiendo los más elevados estándares europeos y con personal de gerencia de la propia plantilla.


Ya sea aquí en Alemania o en Portugal, Austria, la República Checa, Tailandia o la Unión de Myanmar, en todas nuestras plantas trabajamos siempre bajo las mejores condiciones. Sobre todo en los países en desarrollo como Tailandia, pero también y especialmente en la Unión de Myanmar, nuestras propias exigencias en cuanto a la calidad de nuestros puestos de trabajo son elevadísimas.

Esta forma de actuar nos permite ofrecer productos de primera calidad y adquirir gran parte de nuestra materia prima de empresas europeas especializadas. La satisfacción de nuestros empleados y la elevada calidad de nuestros productos son nuestra mayor recompensa.


Su Georg Weber-Unger

Propietario de la empresa en 4ª generación