Historia

130 años

 

Lencería y moda de baño con corazón

Hoy

Hoy, Anita tiene una fama excelente como oferente de lencería y moda de baño de alta calidad. Las cinco líneas de producción ROSA FAIA, Anita since 1886, Anita maternity, Anita care y Anita active están destinadas a distintos grupos de mujeres, pero todas tienen algo en común:

ajuste excepcional, comodidad óptima y calidad excelente.  

«Nuestro objetivo durante el desarrollo del producto es y ha sido siempre que ese desarrollo esté orientado a los requisitos femeninos y a las características de cada figura. El sujetador perfecto que se ajuste a cada mujer, incluso a mujeres con curvas muy femeninas y un pecho grande. Ropa interior que favorece las formas de la mujer y que es tan cómoda que la sensación es la de no llevar nada. Desarrollamos soluciones para las distintas situaciones de la vida de una mujer: para su día a día o para circunstancias especiales: el deporte, la maternidad y también la situación particular después de una cirugía mamaria».

Georg Weber-Unger

2000 - 2018

Fundación de sociedades comerciales en Estados Unidos, Portugal, Bélgica, España y Polonia.

Nueva construcción de nuestro centro logístico mundial en Kufstein e inicio de la «Inversión asiática» de Anita.

Fundación de sociedades de producción en Tailandia y Myanmar.

Absorción de nuestros importadores italianos y canadienses y fundación de sociedades ANITA propias.

Fundación de un nuevo edificio para la sede principal de la empresa en Brannenburg.

1990 - 2000

Asunción de la gerencia por parte de Georg Weber-Unger y comienzo de la internacionalización de la empresa.

Fundación de sociedades comerciales en Francia, Inglaterra, Suiza, Holanda y expansión de talleres de producción propios en Austria, República Checa y Portugal.

1960 - 1990

La Dra. Christine Weber-Unger era una mujer inteligente y con gran habilidad para los negocios. Además, mostraba un buen sentido a la hora de detectar «nichos de mercado desatendidos y prometedores».

Se percató del potencial de la ropa interior y moda de baño especialmente dirigidos a mujeres con necesidades especiales y desarrolló modelos para embarazadas y madres lactantes, así como productos para mujeres que se hubieran sometido a una mastectomía.

1949

Nueva fundación en el Oeste.

La hija del Dr. Walter Helbigs , Christine, se fue en 1949 a la Alta Baviera. Junto con su marido, el Dr. Heinrich Weber-Unger, fundó en la idílica ciudad de Brannenburg la empresa Anita Dr. Helbig GmbH, continuando con la tradición de la ropa interior de Dresde.

«El capital inicial fueron las máquinas y los patrones rescatados», afirma el actual gerente Georg Weber-Unger.

Como primer sede de producción se escogió la antigua fábrica de cerveza de Brannenburg, que se equipó rápidamente con máquinas de coser.

1945 / 1946

Nuevo comienzo en el Este

Tras los bombardeos y la destrucción completa de los talleres de producción, tras finalizar la guerra se intentó empezar de nuevo en Dresde (Alemania del Este y bajo ocupación soviética).

En aquella época, el mayor proveedor de materia prima y, a la vez, comprador principal de nuestros corpiños y demás artículos de ropa interior era Rusia. Los talleres de producción situados en Dresde fueron expropiados en 1971 por el régimen comunista de Alemania del Este para ser convertidos en una empresa pública.

1930

Con 300 costureras en Dresde y un volumen de ventas anual de 17 millones de Reichsmark,
la empresa Anita Dr. Helbig GmbH se convirtió en
uno de los fabricantes más importantes de fajas y corpiños

1917

En el año 1917, 
el Dr. Walter Helbig,
abuelo del actual propietario Georg Weber-Unger,
se hace cargo de la empresa Anita

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1910

Desarrollo y producción de
las primeras fajas ortopédicas y bragueros

1900

Se produce el primer corsé Anita

1886

Cuando Ernst Max Helbig fundó en Dresde los cimientos de la actual empresa, la economía bullía: era una época próspera para la constitución de empresas y los inventos.
Para su empresa, Ernst Max Helbig apuesta por los tirantes y por productos de suministro médico especial, aunque pronto amplía la gama con ligueros, corsés, fajas y los primeros sujetadores.

La lencería como la conocemos actualmente tenía poco que ver con los modelos de aquellos tiempos. La ropa interior femenina de finales del siglo XIX tenía que ocultar las redondeces femeninas, dibujar cinturas esbeltas y abrigar. Las mujeres de aquella época cargaban con ropa interior de unos dos kilos y medio de peso.

Con 300 costureras y un volumen de ventas anual de 17 millones de Reichsmark, Anita se hizo un nombre en los años posteriores como proveedor de ropa interior especial en el mercado alemán.

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