Transparent Production

Estimada clienta:

hay miles de empleados y empleadas trabajando en el mundo entero en nuestros talleres de producción, cosiendo artículos Anita y ROSA FAIA con un ajuste perfecto, una comodidad máxima y una calidad de primera. Es un trabajo duro, exigente pero también honorable.

Por lo tanto, nos sentimos más que obligados con respecto a nuestros empleados a asumir una responsabilidad activa por sus puestos de trabajo y por ofrecerles unas condiciones de trabajo adecuadas in situ. Especialmente en nuestras sedes en Tailandia y Myanmar. 

Georg Weber-Unger
Propietario de la empresa de 4.ª generación

Manufactura

Lo primero es la idea, lo último, el producto acabado. 

En ANITA nos encargamos de todo: desde el boceto hasta el producto acabado, salvo contadas excepciones. A pesar de que ya nos hemos convertido en una empresa global y grande  , nuestras instalaciones siguen siendo como en un taller, un auténtico taller artesanal.

La producción de un sujetador o bañador Anita necesita mucho tiempo y trabajo. Se requieren decenas de pasos de trabajo para convertir las piezas cortadas en artículos Anita cómodos y con un ajuste preciso.

Corte y confección

Cuando el artículo finalmente ha superado todas las pruebas, se lleva a producción. Allí se crea primeramente un patrón. Las telas se colocan en una mesa enorme unas sobre en múltiples capas y se cortan en distintas formas la copa, la espalda, la entrecopa, los tirantes, etc.

Nuestras costureras de todo el mundo son las encargadas de «darle vida» a cada pieza del sujetador. Con una increíble destreza manual y una larga experiencia, se encargan de que el sujetador tenga su cierre, de que los aros queden debajo de la tira del aro y de que la sisa esté ribeteada. Así se forma su sujetador o bañador paso a paso.

Patrones y prueba

Cuando los artículos y las líneas están decididos de forma definitiva, se crea un patrón adecuado para cada talla y copa. En función del artículo, se tendrán que elaborar hasta 50 patrones. Otras empresas simplifican y simplemente «agrandan», es decir, parten de un patrón base, por ejemplo en la talla 75 C, y añaden para todas la medidas superiores X milímetros y centímetros. Esto es fácil, pero el ajuste final de la pieza será malo. Nosotros nos encargamos de cada copa y cada talla individualmente y la elaboramos de forma óptima. Nuestros creadores de patrones hacen malabares en el ordenador y en mujeres reales hasta que todo encaje a la perfección.

Todos los artículos de Anita se prueban siempre en diferentes probadoras de productos y modelos e incluso se someten a pruebas del día a día real. Esto no es tan fácil, porque no hay dos mujeres iguales. Después de las vacaciones, la talla suele ser diferente a antes de las vacaciones. Por tanto, realizamos mediciones y correcciones constantemente, porque es necesario para que lograr un buen ajuste.

Corte y confección

Cuando el artículo finalmente ha superado todas las pruebas, se lleva a producción. Allí se crea primeramente un patrón. Las telas se colocan en una mesa enorme unas sobre en múltiples capas y se cortan en distintas formas la copa, la espalda, la entrecopa, los tirantes, etc.

Nuestras costureras de todo el mundo son las encargadas de «darle vida» a cada pieza del sujetador. Con una increíble destreza manual y una larga experiencia, se encargan de que el sujetador tenga su cierre, de que los aros queden debajo de la tira del aro y de que la sisa esté ribeteada. Así se forma su sujetador o bañador paso a paso.

Control final, almacenamiento y envío

Antes de que el producto Anita o ROSA FAIA acabado salga de nuestras instalaciones, se somete a un intenso control final global. La mirada experta de nuestras empleadas comprueban en cada artículo individual el material, las costuras y la talla exacta. De este modo le garantizamos un artículo fiable y de calidad excelente, del que podrá disfrutar durante mucho tiempo.

Desde nuestros talleres de producción se inicia el camino de vuelta a Kufstein, Austria, hasta nuestro centro logístico. Aquí almacenamos alrededor de 1,2 millones de prendas de ropa interior y artículos de baño en miles de copas y tallas, y estamos preparados para el envío mundial a nuestros socios comerciales. Normalmente, el artículo deseado tardará dos días en llegar al distribuidor especializado y, por ende, a sus manos. 

Producción en nuestras fábricas propias

ANITA, una empresa 100 % familiar dirige todas sus fábricas de producción conforme a los estándares europeos con personal de dirección propio.

Ya sea en Alemania, en Portugal, Austria, República Checa, Tailandia o Myanmar, trabajamos en todas nuestras fábricas de un modo constantemente revisable con las mejores condiciones.

Especialmente en los países en desarrollo como Tailandia, aunque también y sobre todo en Myanmar, nuestras exigencias a nivel de calidad de nuestros puestos de trabajo son muy elevadas.

Nuestros productos no solo alcanzan una calidad de fabricación máxima con este hecho, sino también porque adquirimos nuestra materia prima en empresas especializadas de Europa.

Los empleados satisfechos y la calidad óptima de nuestros productos son nuestra recompensa. 

Nuestras condiciones de trabajo in situ

El gran respeto por los empleados de ANITA es parte del compromiso y la filosofía del propietario Georg Weber-Unger.

En nuestros talleres de fabricación de Portugal y la República Checa, y sobre todo en las producciones tailandesas y birmanas es especialmente aplicable. Los puestos de trabajo limpios, bien iluminados e higiénicos con unos equipos de lo más moderno y unas condiciones climáticas óptimas son elementos que damos por supuestos. Al igual que los tratamientos médicos y la ayuda en caso de enfermedad.

El propietario Georg Weber-Unger presta especial atención a la preparación de las comidas para nuestros empleados. La calidad y los valores nutricionales de la comida son una cosa del chef en nuestra empresa.

En todos nuestros talleres se trabaja de manera regulada. Hay descansos programados y modelos de vacaciones justas, no trabajamos ni fines de semana ni festivos, lo que es una verdadera excepción sobre todo en Asia.

Además ofrecemos a nuestros empleados unas opciones de transporte sencillas y reguladas:

nuestras sedes se encuentran todas en «paisajes preciosos», «naturaleza idílica» y fuera de las típicas zonas industriales.

Aquí podrá hacerse una idea de las condiciones de trabajo en nuestras sedes en Tailandia y Myanmar, y mirar tras las bambalinas de nuestros talleres asiáticos.